El Abuelo - Alberto Cortez
El abuelo un día cuando era muy joven allá en su Galicia, miró el horizonte y pensó que otra senda tal vez existía. Y al viento del norte que era un viejo amigo, le habló de su prisa, le mostró sus manos que mansas y fuertes, estaban vacías, y el viento le dijo: ""Construye tu vida detrás de los mares, allende Galicia"". Y el abuelo un día en un viejo barco se marchó de España. El abuelo un día, como tantos otros, con tanta esperanza. La imagen querida de su vieja aldea y de sus montañas se llevó grabada muy dentro del alma, cuando el viejo barco lo alejó de España.
El abuelo un día subió la carreta de subir la vida. Empuñó el arado, abonó la tierra y el tiempo corría. Y luchó sereno por plantar el árbol que tanto quería. Y el abuelo un día lloró bajo el árbol que al fin florecía, lloró de alegría cuando vio sus manos, que un poco más viejas no estaban vacías. Y el abuelo entonces, cuando yo era niño, me hablaba de España, del viento del norte, de su vieja aldea y de sus montañas. Le gustaba tanto recordar las cosas que llevo grabadas muy dentro del alma, que a veces callado, sin decir palabra, me hablaba de España.
El abuelo un día, cuando era muy viejo, allende Galicia. Me tomó la mano y yo me di cuenta que ya se moría. Y entonces me dijo, con muy pocas fuerzas y con menos prisa, ""prométeme, hijo, que a la vieja aldea irás algún día, y al viento del norte dirás que su amigo, a una nueva tierra le entregó la vida.
Y el abuelo un día se quedó dormido sin volver a España. El abuelo un día, como tantos otros, con tanta esperanza. Y al tiempo al abuelo lo vi en las aldeas, lo vi en las montañas, en cada mañana y en cada leyenda, por todas las sendas que anduve de España.
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1.9.12
2.11.07
El abuelo - Victor Manuel
El abuelo - Victor Manuel
Sentado en el quicio de la puerta
el pitillo apagado entre los labios
con la boina calada y en la mano
una vara nerviosa de avellano
que recuerda su frente, limpia y clara
Quizá la primavera deshojada
el olor de la pólvora mojada
o el sabor del carbón mientras picaba
El abuelo fue picador allá en la mina
y arrancando negro carbón quemó su vida
Se ha sentado el abuelo en la escalera
a esperar el tibio sol de madrugada
la mirada clavada en la montaña
es su amiga más fiel nunca le engaña
Temblorosa la mano va al bolsillo
rebuscando el tabaco y su librito
y al final como siempre murmurando
que María le esconde su tabaco
El abuelo fue picador allá en la mina
y arrancando negro carbón quemó su vida
Sentado en el quicio de la puerta
el pitillo apagado entre los labios
con la boina calada y en la mano
una vara nerviosa de avellano
que recuerda su frente, limpia y clara
Quizá la primavera deshojada
el olor de la pólvora mojada
o el sabor del carbón mientras picaba
El abuelo fue picador allá en la mina
y arrancando negro carbón quemó su vida
Se ha sentado el abuelo en la escalera
a esperar el tibio sol de madrugada
la mirada clavada en la montaña
es su amiga más fiel nunca le engaña
Temblorosa la mano va al bolsillo
rebuscando el tabaco y su librito
y al final como siempre murmurando
que María le esconde su tabaco
El abuelo fue picador allá en la mina
y arrancando negro carbón quemó su vida
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